
Es extraño como de forma sorpresiva, sin previo aviso postal, sin augures que nos hagan compañía, sin nada por delante, ni por en medio, ni por detrás, así, como una manzana recién caída de su único-último-primer manzano , el de los abrazos que su fruto ha soltado sin más, así, sin voces ni grillos barítonos que lo puedan cantar, así, con la ropa de irte a la cama, con la ropa de irte a vivir a la esquina del cuarto oscuro de tu casa, así, sin ojeras inmigradas que nos recuerden lo mucho que nos falta soñar, así, de esa forma tan espeluznantemente sorpresiva, de esa manera igual a la mosca aplastada sobre el muslo cargadito de verano, así, puede morir alguien, puede morir y ha muerto Sergio A.... Algora
Ha muerto a los 39 años este gran poeta, no muy comprendido, no demasiado desconocido, no muy guapo, no muy rico, no muy alto, no muy de pelo liso, no muy de ninguna parte, no muy de ninguna casta, pero si muy vivo, hasta hoy, ayer...
Sergio Algora ha sido uno de los grandes de la música en este país, aunque a muchos les joda reconocerlo. fue junto a los componentes de su grupo, "el niño gusano", un verdadero oasis en mitad del erial que no sabía a casi nada, y de repente en el año 1995 sacan un alucinado disco con las letras más extrañas que se habían parido en esta piel de toro en muchos años, y que a mi entender, aún nadie ha superado. Surrealísmo aparentemente infantil, casi de cuento de hadas psicotizadas con xilófono, que me hizo mucha compañía durante aquellos años, melodías y estribillos que aún me hacen desear querer reventarme la cabeza contra las paredes de pura alegría, y esto, no lo consigue ya casi nadie ni casi nada. Luego en año 1996 el espectáculo continuó, con otro disco, si cabe más increíble que el primero, y luego otro, y después otro grupo encabezado por Sergio, y poemarios, y un libro de relatos ("a los hombres de buena voluntad"), que es verdaderamente sorprendete, de lo mejor que he leído en el genero, y entre tanto otro grupo casi tan fantástico como el primero... y bueno, al final Sergio a muerto, el artífice de tantas hermosas e inesperadas canciones, de versos y frases imaginativas, ese hombre de Zaragoza a muerto con 39 años, en la cama durmiendo, cómo los buenos... por que estoy convencido de que Sergio era así, bueno de corazón, por desgracia de corazón demasiado sensible, y esto además de ser un gran poeta y compositor. Si, Sergio debía ser una bella persona, y entonces me pregunto si no habría sido mejor que fuera un poco más cabrón, y tenerle algo más de tiempo por aquí, entre nosotros.
Sergio amaba la música, pero sobre todo amaba la literatura, la poesía, y de hecho su música a disfrutado ampliamente de ese gusto suyo; suerte para nuestros oídos.
Quiero cerrar este mi pequeño homenaje con una un estribillo suyo, quizás no el mejor, pero el cual me dice mucho: "no pesa más de un gramo todo lo que amo"... y podría haber elegido tantos, pero me quedo con este.
Pues nada Sergio, ve en paz allá donde estés, tú que eras un hombre de buena voluntad, vuela con el murciélago a ninguna parte, con tu parte más sabrosa. Sergio, pon tu mente al sol...
Ciao, y vuelve pronto en la forma que tú quieras.
P.D: no me resisto:
"Oh ciempiés, hazme un sitio entre tus pies
te cuidaré y te pondré un zapato en cada pié.
Oh ciempiés, anillo a anillo un carrusel.
soy siamés unido a ti cómo si fuera una pulga feliz.
ya no hay nada que celebrar.
Oh jabón si pudiera viajar contigo por la piel
de quien sé que no me puede ni ver
ya no hay nada que celebrar.
Oh jabón en cada por en donde te paras
a descansar, a perfumar donde mis manos nunca llegarán."
P.P.D: no creas que me agrada tener que haber escrito sobre ti, en un sitio cómo este, en el que sólo hago referencia a los muertos con los que de seguro aún no merecías encontrarte bajo su abrigo. Lo siento...