martes, 25 de septiembre de 2007

Catulo, Altolaguirre y otros que me acompañan


Se supone que un blog es algo así como un diario, o un cuaderno de viaje, exterior o interior, al que permites el acceso a los desconocidos que cibervuelan por ahí. si es de esta forma, si un blog es eso, ¿debería ser un blog sincero?,¿una parte evidente del yo?, supongo que si, quiero creer que si, por lo tanto empecemos por ser sinceros:
Hoy ha sido un día extraño, de esos que hace tiempo que no tenía, pero he venido notando en los días previos como se avecinaban esas horas presentes en las que termino por mirar a través del cristal, pierdo la vista más allá de la ventanilla del tren, y entonces me ausento por completo, tanto que a veces no me puedo ni encontrar, y he de volver a casa con un mando remoto conectado por la parte de mí, que me aguarda en el calor templado de este hogar en el que resido.
Hoy me he sentido un poco Catulo, y un poco Altolaguirre (normalmente me siento más Emilio Prados que Altolaguirre, pero hoy ha sido el día del bueno de Manuel. Emilio me sabrá perdonar esta pequeña traición, al fin y al cavo ambos fueron grandes amigos, antes de que los accidentes de trafico y las soledades y destierros les vencieran).
Hoy he pensado en esos versos de Catulo que tanto me gustan, nada excepcional, los más conocidos, pero para mí muy clarificadores. Decía así el poeta romano tan enamorado de Lesbia: odit et amo, quare id faciam, fortasse requiris? Nescio, sed fiere sentio et excrucior.
o lo que es lo mismo en "cristiano": Odio y amo. ¿Cómo es posible?, preguntarás acaso. No sé, pero siento que es así y es una tortura.
Pienso dedicarle más momentos y espacios a este poeta latino, pero eso será en otra ocasión ;-)
Como he dicho antes, hoy también me ha sentido un poco Manuel Altolaguirre, y me he acordado de dos poemas suyos maravillosos, aquel que empezaba diciendo "Era mi dolor tan alto..." y aquel otro titulado "Para alcanzar la luz", que se expresa de esta forma en sus primeros versos: "Dicen que soy un ángel y peldaño a peldaño, para alcanzar la luz tengo que usar las piernas..."
Bueno, por hoy nada más, yo me quedo aquí, escribiendo mis "cosillas" y escuchando canciones de Elliott Smith, un magnifico compositor, triste y suicida, del que ya os hablaré más adelante. Otro día proseguiré con más Catulo y más Altolaguirre, y por supuesto más Emilio Prados... el bueno, cariñoso y atormentado de Emilio Prados... Ciao.

No hay comentarios: